El organismo multilateral redujo su estimación de crecimiento para la economía chilena este año, aunque anticipa un repunte que podría alcanzar hasta 3% el próximo ejercicio.
El Banco Mundial se sumó a la ola de ajustes a la baja en las proyecciones de crecimiento para Chile en 2026, en un informe que confirma el tono más cauto que han adoptado los principales organismos internacionales respecto al desempeño de la economía local. Pese al recorte, la institución mantiene una lectura constructiva de mediano plazo y proyecta que el país encadenará tres años consecutivos de expansión entre 2025 y 2027.
La revisión llega en un momento en que la actividad muestra señales mixtas. Mientras las exportaciones aceleran el paso, impulsadas por el cobre, el litio y los envíos industriales, las importaciones de bienes de capital —un termómetro clave de la inversión— siguen en terreno negativo. Analistas locales han advertido que esta divergencia podría estar reflejando una recuperación de dos velocidades, con un sector exportador dinámico y una demanda interna que aún no termina de despegar.
Para 2027, el Banco Mundial proyecta un rebote de hasta 3%, cifra que coincide con las expectativas que han manifestado ejecutivos del sector financiero. El gerente general del Banco de Chile, por ejemplo, señaló recientemente que las medidas que se están implementando están cambiando el ánimo empresarial y abriendo espacio para una mayor inversión en los próximos trimestres.
El informe también enciende alertas estructurales. Entidades como la Fundación Nodo XXI han criticado el presupuesto del Ministerio del Trabajo para 2027, apuntando que los recursos destinados a políticas de empleo caerían de manera relevante en términos reales, justo cuando el mercado laboral necesita más apoyo. En paralelo, voces del sector privado, como Bernardo Larraín Matte, insisten en acortar los plazos de permisos ambientales para no perder oportunidades de inversión, especialmente en industrias como la de data centers.
Con información de Diario Financiero.